Publicado el 2026-10-21 · Mix Radio

Glaciar Thwaites en 2014. Fotografía de archivo; no representa una simulación del estudio. Foto: NASA, uso informativo conforme a sus directrices. Recorte a 16:9.
La forma de representar el contacto entre el hielo y el océano puede cambiar las proyecciones sobre Thwaites, uno de los grandes glaciares de la Antártida occidental. Un estudio divulgado el 20 de octubre por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, junto con la Universidad de California en Irvine y Dartmouth College, calcula en algunas simulaciones una contribución al nivel del mar de hasta el doble de ciertas estimaciones anteriores.
El cambio está en el área donde el hielo deja de descansar sobre tierra y comienza a flotar. Muchos modelos la representan como una línea definida. El nuevo trabajo la trata como una zona en la que el agua marina puede penetrar varios kilómetros bajo el hielo todavía apoyado y levantarlo durante las mareas.
Una zona de contacto, no una frontera inmóvil
Ese acceso lleva agua más cálida hasta la base del glaciar y puede acelerar el derretimiento y la inestabilidad. Al incluirlo, el modelo reprodujo el retroceso observado por satélites desde los años noventa con un ajuste cuatro veces mejor que los modelos que omiten este factor, según la explicación del equipo.
Reproducir mejor el pasado ayuda a evaluar el modelo; no convierte una simulación futura en un resultado seguro. La comparación se refiere a la contribución de Thwaites y a determinadas estimaciones, no a duplicar toda la subida mundial del mar.
El artículo fue publicado el 12 de octubre en Nature Communications. Aborda una pregunta distinta de la del experimento que comparó la respuesta de Thwaites y Pine Island al retirar el deshielo oceánico: aquí se estudia cómo representar la entrada de agua en la zona de apoyo para mejorar las proyecciones.

