Publicado el 2026-10-12 · Mix Radio

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, durante un acto anterior en Ginebra, en enero de 2026. Foto de archivo: UNCTAD / FDFA Presence Switzerland, CC BY-SA 4.0. Recortada a 16:9.
La Organización Mundial de la Salud presentó este lunes 12 de octubre de 2026 una estrategia que aspira a que todos los países puedan detectar y comprender nuevas amenazas epidémicas en un plazo máximo de 24 horas para 2030. El objetivo fue anunciado en Berlín durante el World Health Summit y forma parte del plan quinquenal del centro de inteligencia de pandemias y epidemias de la OMS.
La OMS explicó que el objetivo no supone que esa capacidad ya exista en todos los países. Se trata de una meta para 2030 que requerirá inversión sostenida, herramientas técnicas, formación y coordinación internacional.
¿Por qué detectar un brote durante las primeras 24 horas?
La identificación temprana de patógenos y de señales anómalas permite que los sistemas sanitarios estudien una amenaza y adopten medidas antes de que se convierta en una epidemia de mayor magnitud. El nuevo plan pretende mejorar la velocidad con la que se recopilan datos y se convierten en información útil para quienes toman decisiones de salud pública.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, presentó la estrategia junto con representantes alemanes durante la cumbre de Berlín. El centro se creó en 2021 con apoyo del Gobierno alemán, después de las dificultades de vigilancia y comunicación que puso de manifiesto la pandemia de COVID-19.
Inteligencia artificial, genética y cooperación internacional
La estrategia se apoya en cinco líneas de trabajo. Una de ellas es Epidemic Intelligence from Open Sources, conocida como EIOS, que emplea herramientas automatizadas e inteligencia artificial para analizar miles de fuentes públicas y detectar señales de amenazas sanitarias. La OMS afirma que esta red reúne a más de 4.000 expertos y se utiliza en más de 125 Estados miembros.
Otra pieza es la Red Internacional de Vigilancia de Patógenos, que ayuda a fortalecer la secuenciación genética y la bioinformática para reconocer microorganismos nuevos o cambiantes. También participará una comunidad de más de 2.000 especialistas en modelización y ciencia de datos.
El plan incluye una iniciativa de vigilancia colaborativa, presente en más de 83 países, y una nueva línea de herramientas digitales para intercambiar y analizar datos de forma segura.
Lo que falta para convertir la meta en realidad
El centro de Berlín afirma que ha trabajado desde su creación con 160 Estados miembros y 190 organizaciones asociadas. La ampliación de estas redes no reemplaza las capacidades nacionales: cada país necesita laboratorios, profesionales, procedimientos y sistemas de comunicación capaces de funcionar cuando aparece una alarma.
La OMS subrayó la necesidad de mantener la confianza entre instituciones, compartir conocimientos con rapidez y garantizar un uso responsable de la inteligencia artificial. El anuncio ofrece un objetivo medible para 2030, pero no es una garantía de que futuros brotes puedan prevenirse siempre.
Por ahora, la prioridad es reforzar la capacidad de respuesta para que una señal de alerta pueda investigarse pronto y las decisiones sanitarias se basen en datos sólidos.

