Publicado el 2026-10-13 · Mix Radio

Imagen de archivo ilustrativa; no documenta el suceso actual. Ilustración de archivo (Pollachius virens), no representa el suceso actual. Fuente: Gervais et Boulart / Wikimedia Commons. Foto: Gervais et Boulart / Wikimedia Commons. Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Pollachius_virens_Gervais.jpg. Licencia: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Pollachius_virens_Gervais.jpg.
Noruega ha establecido una cuota de 127.807 toneladas de carbonero del Ártico nororiental para 2027, un 22 % menos que en 2026. El Ministerio de Comercio, Industria y Pesca anunció el límite el 13 de octubre de 2026, conforme a las recomendaciones científicas del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES).
El carbonero, denominado sei en noruego, es una especie comercial importante. La medida afecta al stock situado al norte del paralelo 62, cuya cuota fija unilateralmente Noruega por tratarse de una población nacional.
Por qué se ha reducido el límite
Según el comunicado del Gobierno, la biomasa reproductora ha disminuido en años recientes, aunque sigue claramente por encima del nivel de precaución. El Ejecutivo considera necesario rebajar la presión pesquera para facilitar una recuperación entre 2027 y 2028.
La ministra de Pesca y Océanos, Marianne Sivertsen Næss, defendió la decisión como una aplicación del plan de gestión de la especie. No se trata de una prohibición de captura, sino de un ajuste del máximo permitido.
¿Significa que habrá un 22 % menos de pescado en los puertos?
No necesariamente. Durante los últimos años, las cuotas disponibles de carbonero no han sido agotadas completamente. Por esa razón, el Ministerio prevé que la diferencia entre las capturas reales de 2026 y las de 2027 pueda ser inferior al 22 % anunciado para la cuota.
El resultado dependerá de la actividad de las embarcaciones, las condiciones de pesca y la distribución final de las autorizaciones. El comunicado no calcula pérdidas de empleo o de ingresos ni anticipa cambios concretos en los precios al consumidor.
La reducción refleja una decisión preventiva basada en la evolución de la población reproductora. Para las comunidades pesqueras del norte de Noruega, supone un nuevo contexto de planificación de capturas, pero su impacto económico real deberá evaluarse con los desembarques y la actividad del próximo año.

