Publicado el 2026-10-16 · Mix Radio

Lavado de manos con jabón; fotografía ilustrativa de archivo. Foto: Beat Ruest. CC BY-SA 4.0; recorte 16:9.
Lavarse las manos resulta más útil cuando se hace en el momento adecuado y sin saltarse zonas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan frotar con jabón durante al menos 20 segundos, incluyendo el dorso, los espacios entre los dedos y debajo de las uñas.
El recordatorio cobra sentido en casa, en el trabajo y al cocinar. Los microorganismos pueden pasar de las superficies a las manos y, desde ellas, a los alimentos o a los ojos, la nariz y la boca. El lavado ayuda a reducir la transmisión de infecciones respiratorias y diarreicas.
Una secuencia sencilla
Moja las manos con agua corriente limpia, aplica jabón y frota todas las superficies. Después aclara y seca con una toalla limpia o un secador. El agua puede ser fría o templada; lo esencial es completar la limpieza.
Entre los momentos clave están antes de comer y preparar alimentos, después de ir al baño, cambiar pañales, tocar basura o atender a alguien con vómitos o diarrea. También después de sonarse la nariz, toser o estornudar sobre las manos.
El gel es una alternativa cuando falta agua
Si no hay agua y jabón disponibles, la recomendación es un producto con al menos un 60 % de alcohol. Comprueba la concentración en la etiqueta. Tener un envase cerca facilita la higiene, pero no sustituye la costumbre de usar el lavabo en los momentos en que está disponible.

