Publicado el 2026-10-11 · Mix Radio

Proyector en el cine Bio Bristol, Helsinki, 18 de octubre de 2010. Juho Nurmi / Helsinki City Museum, CC BY 4.0, vía Finna–Wikimedia Commons. Recorte 16:9; fotografía de archivo. Fotografía original · Licencia.
Una película puede parecer distinta en casa aunque su archivo no haya cambiado. Entre la captura y la pantalla hay decisiones sobre cuántas imágenes mostrar, cuánto tiempo repetirlas y si generar otras intermedias. Entender 24 fotogramas por segundo ayuda a distinguir esas operaciones.
Una cadencia de captura, no una cifra universal
Un fotograma es una imagen individual. A 24 fotogramas por segundo, cada segundo de material contiene 24 imágenes sucesivas. La explicación de Sony sobre grabación señala que esa cadencia se utiliza en muchas películas, mientras otras producciones y formatos emplean cifras diferentes.
El movimiento que percibimos también depende del tiempo de exposición de cada imagen. Una exposición más breve registra menos desenfoque de movimiento; una más larga puede dejar más rastro. La velocidad de obturación y la cantidad de fotogramas son ajustes relacionados, pero no idénticos. Cambiar uno no modifica automáticamente el otro.
Los hercios de la pantalla cuentan otra cosa
La frecuencia de refresco indica cuántas veces puede actualizarse la pantalla por segundo. Una pantalla que opere a 120 hercios puede, en principio, repartir 24 imágenes en cinco actualizaciones por imagen. Esa repetición no añade cinco momentos distintos a la grabación: mantiene visible la misma imagen durante varias actualizaciones.
La manera concreta de presentar el material depende del televisor, la señal y el modo seleccionado. La función 24p True Cinema de Sony busca conservar la cadencia original de contenidos compatibles. No significa que cualquier pantalla convierta automáticamente toda película en una reproducción idéntica.
Qué hace la interpolación
Otra operación consiste en calcular imágenes intermedias a partir de las existentes. Sony describía ese principio en su presentación de Motionflow de 2008: se generan cuadros adicionales para hacer más continua la representación del movimiento. Es una referencia histórica al método, no el anuncio de un televisor nuevo.
El resultado puede cambiar el aspecto de un desplazamiento o de una panorámica. Aumentar la continuidad visual no demuestra que se hayan capturado más detalles reales en el rodaje. Si una película parece inusualmente fluida, revisa los ajustes de movimiento del televisor y compáralos con la función desactivada.
La imagen de Juho Nurmi / Helsinki City Museum muestra una cabina de proyección en Helsinki en 2010. Sitúa la explicación en el recorrido del cine desde la película física; no representa el funcionamiento interno de un televisor actual.

