Publicado el 2026-10-27 · Mix Radio

Retrato de Sigrun Aasland en 2018. Fotografía de archivo; no corresponde a la COP17. Foto: Kaja Bruskeland y Elen Sonja Klouman / Tankesmien Agenda · CC BY-SA 2.0. Recorte horizontal 16:9.
La ministra noruega de Clima y Medio Ambiente, Sigrun Aasland, participa esta semana en Armenia en la COP17 de biodiversidad. Su cartera anunció que, además de intervenir en la revisión global de los compromisos, ha recibido el encargo de conducir las negociaciones sobre cómo financiar el acuerdo de protección de la naturaleza.
La reunión examina los avances hacia las metas pactadas en 2022: conservar el 30% de la tierra y el mar y restaurar el 30% de la naturaleza degradada para 2030. Son objetivos internacionales, no porcentajes que esta conferencia haya declarado ya cumplidos.
La evaluación combina los informes nacionales enviados este año con fuentes científicas y aportaciones de pueblos indígenas y organizaciones sociales. El ministerio esperaba la presencia de más de 80 titulares de Medio Ambiente, además de otros dirigentes y representantes de la sociedad civil.
El punto práctico del debate es cómo transformar compromisos en actuaciones financiadas. La revisión de resultados y la financiación son asuntos relacionados, pero diferentes: medir el avance no garantiza por sí solo recursos para ejecutarlo.
Esta es la conferencia del convenio de biodiversidad. No debe confundirse con la COP climática, que negocia la respuesta a los gases de efecto invernadero.

