Publicado el 2026-10-12 · Mix Radio

Waitangi, en Rēkohu o isla Chatham, el 11 de mayo de 2008. Foto de archivo: Vk2cz / Wikimedia Commons · CC BY 3.0, imagen recortada.
La Semana de la Lengua Moriori comienza el lunes 12 de octubre con materiales que pueden consultarse gratuitamente por internet. El Hokotehi Moriori Trust ofrece un libro digital de más de 140 páginas y propuestas para acercarse a palabras, relatos y canciones de esta cultura de Rēkohu, nombre moriori de la isla Chatham.
La iniciativa hace accesible un proceso de recuperación lingüística que no depende de visitar las islas. El material sirve como puerta de entrada para familias, escuelas y lectores que quieran conocer la lengua desde sus propias fuentes. La semana figura como una actividad que comienza el día 12; anunciarla no significa que sus encuentros futuros ya se hayan celebrado.
Una cultura viva y una historia que exige precisión
Los Moriori son un pueblo distinto de los Māori. Su historia no debe resumirse con la idea de que desaparecieron: el trabajo del trust y de sus miembros muestra una comunidad que mantiene y recupera su patrimonio. Confundir ambos pueblos o presentar a los Moriori como extintos borra precisamente a quienes sostienen esta iniciativa.
La dimensión histórica también está documentada por el Estado neozelandés. Al aprobarse en 2021 la ley del acuerdo de reparación, el Gobierno reconoció los graves daños sufridos por los Moriori, incluidos la esclavitud, la pérdida de tierras y las fallas de la Corona. Ese antecedente pertenece al proceso de reparación de 2021, no a una nueva indemnización anunciada esta semana.
Cómo consultar los materiales
La página de la semana reúne el acceso al libro y las actividades propuestas por la organización. El recurso digital permite explorar la lengua junto con su contexto cultural, en lugar de reducirla a una lista de palabras aisladas. Para una clase o una actividad familiar, conviene seguir los materiales y las orientaciones del propio trust.
El interés de la propuesta trasciende Nueva Zelanda: muestra cómo una comunidad organiza herramientas para recuperar una lengua y corregir versiones imprecisas de su pasado. Los recursos gratuitos facilitan ese primer contacto; no sustituyen a los hablantes ni a las instituciones moriori como autoridades de su patrimonio.

