Publicado el 2026-10-20 · Mix Radio

Sede de la OMS en Ginebra, 21 de mayo de 2007. Foto de archivo. © Yann Forget / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0. Recorte a 16:9 bajo la misma licencia.
Un promedio nacional puede ocultar que algunos grupos llegan menos al diagnóstico o al tratamiento. Ese es el enfoque del informe sobre desigualdad y enfermedades no transmisibles publicado este 20 de octubre por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El trabajo reúne nueve fuentes de datos de varios países y estudia 35 indicadores, desglosados hasta por ocho dimensiones, entre ellas edad, sexo, ingresos, educación y lugar de residencia. Abarca cáncer, enfermedades cardiovasculares, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas, junto con sus principales factores de riesgo.
La diferencia también está en poder recibir atención
Según la explicación de la OMS, en muchos países de ingresos bajos y medios la población rural tiene menos acceso que la urbana al diagnóstico y tratamiento de la hipertensión y al cribado del cáncer de cuello uterino. Las mujeres con menos recursos o educación también acceden menos a ese cribado.
Los patrones no son idénticos entre países. El informe identifica, además, lagunas en los datos comparables: disponer de un total nacional no permite describir automáticamente la situación de cada grupo.
Para qué sirve separar los datos
Comparar quién recibe prevención, diagnóstico y tratamiento ayuda a localizar barreras económicas, geográficas o administrativas. La OMS plantea utilizar esa información para orientar los servicios y comprobar si sus avances alcanzan también a las poblaciones que parten con mayor desventaja.
El informe analiza diferencias dentro de los países; no es una clasificación simple de sistemas sanitarios ni un cálculo del riesgo individual de cada lector.

