Publicado el 2026-10-14 · Mix Radio

Firma de los acuerdos en Bangkok, 14 de octubre de 2026. Foto: Helene Sandbu Ryeng / Utenriksdepartementet. Recorte 16:9; condiciones de uso.
Noruega y el Banco Mundial firmaron este 14 de octubre dos acuerdos por un total de 110 millones de coronas para el período 2026–2029. Los fondos apoyarán la gestión de las finanzas públicas y el trabajo contra la corrupción en países en desarrollo.
La firma tuvo lugar en Bangkok durante las reuniones anuales de la institución. Participaron el ministro noruego de Desarrollo, Åsmund Aukrust; Gunn Jorid Roset, de Norad, la agencia noruega de cooperación; y Pablo Saavedra, vicepresidente del Banco Mundial para Prosperidad.
Presupuestos y controles más transparentes
El comunicado del Ministerio de Exteriores distingue dos programas. Financial Management Umbrella Program se centra en la administración financiera: presupuestos, contabilidad y controles. Governance and Institutions Umbrella Program trabaja con transparencia e instituciones públicas.
Entre las áreas previstas aparecen la contratación pública, la identificación de los beneficiarios reales de empresas, las declaraciones patrimoniales y la prevención de conflictos de interés. Son herramientas para detectar riesgos en el uso del dinero público, no una garantía de que todos los proyectos apoyados quedarán libres de corrupción.
Por qué la gestión influye en los servicios
La presentación del programa de gestión financiera relaciona las instituciones presupuestarias con la capacidad de los gobiernos para financiar servicios, administrar activos e invertir. Un presupuesto aprobado necesita después sistemas que permitan seguir los pagos y comprobar qué se ha ejecutado.
Noruega plantea que las reformas también ayuden a los países a acceder a financiación para el desarrollo. El compromiso firmado no significa que todos los 110 millones ya se hayan desembolsado ni que exista una nueva transferencia automática a cada país participante.
Los acuerdos forman parte de las reuniones del FMI y el Banco Mundial en Bangkok. Para valorar su resultado habrá que seguir la aplicación de los programas durante los cuatro años previstos y las mejoras comprobables en los controles de las instituciones beneficiarias.

