Publicado el 2026-10-16 · Mix Radio

Sigrun Aasland, ministra de Clima y Medio Ambiente de Noruega. Imagen de archivo. Foto: Klima- og miljødepartementet / Regjeringen.no. Reutilización informativa con crédito; encuadre16:9.
El acuerdo climático entre el Estado noruego y las organizaciones agrícolas acumula un resultado de 2,338 millones de toneladas de CO₂ equivalente por debajo de su referencia para 2021–2024. El Gobierno presentó este 16 de octubre el segundo informe de seguimiento y lo situó cerca de la mitad del objetivo de cinco millones para el conjunto de 2021–2030.
La cifra no significa que las emisiones anuales hayan caído 2,3 millones de toneladas. Suma la diferencia de varios años frente al escenario de referencia utilizado en el acuerdo, firmado en 2019.
Dos medidas que conviene distinguir
El inventario de las actividades cubiertas por el pacto registró 7,463 millones de toneladas en 2024. Frente a 2020, el último año anterior a su aplicación, supone una reducción del 3 %, equivalente a unas 255.000 toneladas.
El balance acumulado responde a otra pregunta: cuánto se ha emitido respecto a lo que se esperaba cuando se fijó la referencia. Ahí entran agricultura, uso del suelo y energía vinculada a la actividad agrícola. El CO₂ equivalente permite expresar distintos gases de efecto invernadero en una unidad común.
El informe amplía ahora el análisis para incluir el uso del suelo, por lo que sus resultados no son directamente comparables con los del primer balance. En energía, las emisiones de 2021–2024 quedaron unas 39.000 toneladas por encima de la referencia; las otras dos áreas compensaron esa diferencia.
Qué queda hasta 2030
Los ministerios de Agricultura y de Clima consideran que el acuerdo avanza hacia su meta. Las proyecciones mantienen, sin embargo, una incertidumbre considerable. El seguimiento abarca cambios en cultivos, ganadería, suelo y energía, junto con medidas sobre alimentación y desperdicio: la cifra agregada no demuestra por sí sola el efecto de cada actuación.

