Publicado el 2026-10-28 · Mix Radio

Detalle del parasol de NEO Surveyor durante su inspección en Boulder, Colorado, julio de 2026. Imagen PIA26780, difundida por JPL el 25 de octubre de 2026. Foto: BAE Systems Space & Mission Systems. Origen. Uso periodístico conforme a la política de imágenes de JPL; sin permiso publicitario inferido. Recorte horizontal 16:9.
El mayor componente de NEO Surveyor ya integra las 864 células solares que abastecerán al futuro telescopio de la NASA. El parasol, de unos seis metros de alto, tendrá dos funciones: impedir que la luz del Sol entre en el instrumento y generar electricidad para sus sistemas.
La actualización técnica publicada el 26 de octubre explica que los dos paneles forman un ángulo de 23,5 grados y pueden producir hasta dos kilovatios. Las fotografías difundidas muestran inspecciones realizadas en julio en Boulder, Colorado; no documentan un lanzamiento.
Buscar lo que cuesta ver desde tierra
NEO Surveyor observará la radiación infrarroja de asteroides y cometas calentados por el Sol. Esa técnica facilita estudiar objetos oscuros y sectores cercanos a la dirección solar, difíciles para telescopios ópticos terrestres. Dos bandas infrarrojas ayudarán a estimar la temperatura y el tamaño de los cuerpos detectados.
La ficha de la misión mantiene el lanzamiento previsto para no antes de septiembre de 2027. El trabajo actual corresponde a integración y pruebas: detectar un objeto cercano a la Tierra no implica, por sí solo, que vaya a impactar contra el planeta.

