Publicado el 2026-10-26 · Mix Radio

Lula, junto a Geraldo Alckmin y Janja, tras su victoria electoral en el hotel Intercontinental de São Paulo, el 25 de octubre de 2026. Foto: Paulo Pinto/Agência Brasil. Reutilización con crédito; recorte 16:9.
Luiz Inácio Lula da Silva ganó las elecciones presidenciales de Brasil del 25 de octubre de 2026 y aseguró su cuarto mandato. El dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo 64.256.232 votos, el 51,79% de los válidos, frente a los 59.826.041 de Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), que alcanzó el 48,21%. La diferencia fue de 4.430.191 votos, según las cifras anunciadas por el Tribunal Superior Electoral (TSE).
La victoria cerró una segunda vuelta que Lula había afrontado en desventaja tras el resultado de la primera ronda. Lula no llegó al balotaje como el candidato más votado: tuvo que revertir el resultado del primer domingo electoral y terminó imponiéndose en una jornada atravesada por problemas de transporte, una ampliación del horario de votación y una disputa por el resultado.
De segundo en la primera vuelta a ganador de la Presidencia
En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había obtenido el 47,03% de los votos válidos y Lula, el 45,16%. Como ninguno superó la mitad, ambos pasaron a la segunda vuelta. La Cámara de Diputados brasileña destacó que fue la primera vez desde la recuperación democrática en que el segundo clasificado de la primera ronda consiguió ganar después la elección presidencial.
Entre ambas votaciones, Lula ganó 6,63 puntos porcentuales; Flávio, 1,18. Esa comparación muestra el cambio en el resultado agregado, aunque no permite saber por sí sola cómo votó cada persona ni atribuir la remontada a una única causa.
La crónica de Agência Brasil describió una campaña más activa en redes sociales, con mensajes directos del candidato y la participación del diputado André Janones, junto con movilizaciones de estudiantes y movimientos sociales. La reacción digital y los actos callejeros formaron parte de esa etapa final.
Qué pasó durante la votación y el recuento
Las denuncias de dificultades para llegar a las urnas llevaron al ministro del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin a ampliar la votación hasta las 19:00, hora de Brasilia. Después precisó que la extensión solo se aplicaba a las secciones que seguían abiertas. No suponía reabrir las urnas ya cerradas.
El TSE explicó que la decisión obligó a ajustar el procedimiento y a suspender temporalmente la recepción de boletines de urna, acumulando archivos pendientes de procesar. El escrutinio siguió adelante. Según el relato del Senado, Lula perdió temporalmente la primera posición durante el conteo y luego recuperó la ventaja.
Tras la derrota, Flávio Bolsonaro anunció que no reconocía el resultado y que pediría la anulación, cuestionando la prórroga del horario. Ese anuncio fue una impugnación política y una intención de recurrir; no una resolución que anulara la victoria proclamada por la autoridad electoral.
El camino anterior: dos gobiernos, prisión y regreso en 2022
Lula ya había gobernado Brasil entre 2003 y 2010. Más tarde pasó 580 días en prisión por procesos de la operación Lava Jato. En 2021, el Supremo anuló las condenas al considerar que el juzgado de Curitiba no era competente para tramitar esos casos. La decisión le devolvió la posibilidad de competir electoralmente; esa anulación por competencia judicial no debe confundirse con una absolución sobre el fondo de las acusaciones.
En 2022 volvió a ganar la Presidencia, entonces frente a Jair Bolsonaro, padre de su rival de 2026. El resultado definitivo de aquella elección fue del 50,90% para Lula y del 49,10% para Jair. La diferencia de 2026 fue mayor: unos 4,43 millones de votos, frente a los 2,14 millones de cuatro años antes.
Qué anunció después de ganar y cuándo asumirá
En su primer discurso tras la reelección, Lula prometió una participación ciudadana más amplia, mayor comunicación directa e inversiones en educación, economía digital y salud pública. Fueron compromisos para el siguiente mandato, todavía pendientes de ejecución.
Geraldo Alckmin continuará como vicepresidente. La toma de posesión está prevista para el 5 de enero de 2027, según el Senado. Lula llegará a esa fecha con una cuarta victoria presidencial, después de haber regresado al poder en 2023 y de haber remontado una primera vuelta que esta vez había favorecido a Flávio Bolsonaro.

