Publicado el 2026-10-12 · Mix Radio

Sala del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, diciembre de 2006. Foto de archivo. Υ.Γ. · CC BY-SA 4.0. Recorte.
Human Rights Watch ha cuestionado la ausencia de competencia en la elección del Consejo de Derechos Humanos de la ONU prevista para el lunes 12 de octubre. La organización señala que quince países aspiran a quince plazas, una distribución que deja a los Estados votantes sin candidatos alternativos dentro de cada grupo regional.
En su comunicado del 12 de octubre, HRW dirige una crítica especial a Burundi, que busca un segundo mandato consecutivo. La organización sostiene que sus autoridades no han realizado reformas significativas para responder a violaciones graves de derechos y pide a los miembros de la ONU que no le otorguen el asiento automáticamente.
Quiénes aspiran a las plazas
Burundi, Ghana, Nigeria y Zambia son las cuatro candidaturas africanas. Japón, Jordania, Kuwait y Nepal figuran por Asia; Brasil, República Dominicana y Uruguay, por América Latina y el Caribe; Alemania e Irlanda, por el grupo occidental; y Moldavia y Ucrania, por Europa central y oriental.
Los países elegidos ocuparían sus asientos durante tres años a partir del 1 de enero de 2027. La coincidencia entre candidatos y vacantes no sustituye la votación secreta en la Asamblea General: todavía necesitan el respaldo requerido para resultar elegidos. Esta noticia recoge la advertencia previa de HRW, no un resultado electoral ya confirmado.
La crítica a Burundi y las obligaciones del Consejo
HRW denuncia que persisten en Burundi ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y restricciones a las libertades de expresión, reunión y asociación. Esas afirmaciones corresponden a la evaluación de la organización.
También recuerda que el 6 de octubre se renovó el mandato del relator especial sobre Burundi por 22 votos a favor, siete en contra y 17 abstenciones, pese a la oposición de la delegación burundesa. El Consejo reúne a 47 Estados y sus integrantes deben promover los derechos humanos y cooperar con sus mecanismos de supervisión.
La objeción de HRW apunta al procedimiento y a la idoneidad de los candidatos: disponer de listas competitivas permitiría escoger otras opciones cuando un Gobierno no cumple esos estándares. La votación y la posterior composición del órgano deben comprobarse después de que se celebren.

