Publicado el 2026-10-15 · Mix Radio

Alpes de Kamnik-Savinja vistos desde Zgornje Jezersko, Eslovenia, el 11 de octubre de 2026. Vista del entorno, no medición del hielo de Skuta. Foto: AP Photo. Recorte 16:9.
El glaciar Skuta, la última masa glaciar que todavía persiste en Eslovenia después de la práctica desaparición del hielo de Triglav, sigue reduciéndose. Una parte importante queda escondida bajo grava y escombros, según el reportaje de Euronews y AP publicado el 15 de octubre.
La precisión importa: Skuta no ha desaparecido por completo. Lo que se observa es una masa cada vez más pequeña y delgada, con una cobertura de piedras que dificulta reconocer desde fuera cuánto hielo permanece.
Las piedras protegen parte del hielo, pero no detienen el retroceso
Miha Pavšek, del Instituto Geográfico Anton Melik, explica que la grava puede aislar parcialmente la superficie. Sin embargo, los bordes y las zonas expuestas continúan perdiendo hielo durante los periodos cálidos.
El retroceso se relaciona con veranos de altas temperaturas y una acumulación insuficiente de nieve en invierno. La comparación de observaciones de distintos años permite distinguir esa tendencia de los cambios visibles en una única visita.
Una señal local de un problema alpino más amplio
Los investigadores eslovenos llevan ocho décadas observando sus glaciares. El caso de Triglav, que pasó de una extensión mucho mayor a restos mínimos, muestra hasta qué punto ha cambiado el paisaje.
La pérdida de hielo plantea preguntas sobre reservas estacionales de agua, ecosistemas y actividades de montaña. En la región alpina, los cambios en nieve y glaciares pueden modificar el aporte a ríos y aguas subterráneas.
Eso no permite atribuir a Skuta por sí solo el suministro de todos los grandes ríos de la zona. Su valor como indicador está en documentar una transformación concreta y sostenida: cada temporada con poca nieve y fuerte deshielo reduce la capacidad de recuperación de una masa glaciar ya muy pequeña.

