Publicado el 2026-10-31 · Mix Radio

Trabajador en un trapiche minero de Andacollo, Chile, el 12 de julio de 2026. Archivo; no identifica a un paciente ni acredita exposición individual. Crédito: JRojasTapia. Origen · CC BY-SA 4.0. Recorte 16:9.
Dejar un empleo con exposición a agentes como sílice o asbesto no pone fin a la vigilancia de salud. La Superintendencia de Seguridad Social de Chile explicó el 30 de octubre las nuevas obligaciones de la Circular 3933, publicada el día 28.
La norma se dirige a las mutualidades, el Instituto de Seguridad Laboral y las empresas con administración delegada. El seguimiento debe continuar cuando la persona cambia de empleador o de mutualidad, queda desempleada o se jubila. El cierre de la empresa y las cotizaciones impagadas tampoco justifican suspenderlo.
Por qué el control continúa después del trabajo
Algunas enfermedades pueden manifestarse años después de terminar la exposición. La duración depende del riesgo y del protocolo aplicable: en el caso de la sílice, puede extenderse hasta quince años. Ese plazo no es una regla idéntica para todos los agentes.
Los organismos deberán coordinar los antecedentes para evitar exámenes duplicados. Si pierden contacto con la persona, tendrán que realizar al menos dos citaciones anuales; la falta de contacto no extingue el seguimiento.
Las instrucciones entran en vigor seis meses después de su publicación. El primer reporte estadístico está previsto para el 31 de marzo de 2027: es una obligación de información distinta del inicio general de vigencia.

